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25 septiembre 2009

Historias extraordinarias (Roald Dahl)




Retomo los comentarios de libros leídos, tras tanto tiempo sin hacerlo, y con qué libro mejor que con éste; me lo leí hace unos días, y me fascinó. ¡Tan fácil de leer, tan sencillo de comprender e imaginar! No tardé ni tres días en acabarlo.

El libro se titula "Historias extraordinarias", y en él encontramos siete relatos; son relatos largos, pero tienen ritmo, y no son nada densos. Las escenas, los personajes y las tramas se desarrollan con mucha sencillez, y eso ayuda a la complicidad con el lector. Otra seña de identidad de todos estos cuentos es el componente fantástico conque Dahl los envuelve, de un modo natural, como si fuesen hechos cotidianos; todo es muy visible, las escenas son verídicas, y en ningún momento el lector se queda sin la información necesaria para seguir avanzando en el relato. El manejo que hace el escritor del tiempo es también digno de mención; disgresiones, resúmenes, elipsis... acelera y desacelera el tiempo... Y cómo no, los finales, que cierran impecablemente los cuentos.

Pero lo que más me ha gustado de este libro es la autenticidad de todos sus personajes; ¡tienen voz propia! Te los imaginas a todos, y eso que Dahl no es un escritor demasiado descriptivo. Pero con cuatro palabras nos los dibuja en la mente. Sus rasgos son creíbles. Por supuesto, los diálogos son excelentes. Dinámicos, mueven los relatos con muchísima facilidad, le dan intensidad y electricidad.

Mi relato favorito es "La maravillosa historia de Henry Sugar". Cuenta la historia de un tipo rico, que en una reunión con unos amigos descubre en una estantería un libro de apuntes de un doctor, donde relata sus encuentros con un yogui muy peculiar; era capaz de ver objetos sin usar los ojos directamente. Henry, el protagonista, sufrirá un cambio de mentalidad a raíz de leer ese libro de apuntes, y acabará siguiendo los pasos del yogui, pero enfocándolo por otro camino el poder adquirido.
También destaco por encima de los demás "El autostopista" y "El cisne".

Uno de los aspectos que menos me han gustado del libro -por ponerle un pero a Mr. Dahl-, en algunos de sus relatos, son los cambios bruscos de diálogo a narración interna. Tras cuatro o cinco líneas de diálogo, dos páginas y media de descripciones y narraciones; tras esas dos páginas y media, de nuevo más líneas de diálogo. Me resultó el cambio muy brusco, y creo que los diálogos perdían un poco de intensidad por ello. No obstante, repito, los diálogos son una de las principales señas de identidad de Dahl.

Un libro recomendable para todas las edades, una exquisita lectura, que encima se hace rápida. No os dejará indiferentes.

Mi nota: SOBRESALIENTE

2 comentarios:

white dijo...

Yo he leído a Dahl dentro del taller de lit. infantil, es ágil, divertido y logra crear una atmósfera mágica. Este libro no lo he leído, si "las brujas" y "Matilda". Cuando me regalaron la película de "Charlie y la fábrica de chocolate" pensé: "ojalá pudiera crear un mundo como ese lleno de mil imágenes". En ese momento no sabía que era de Dahl.
Creo que la literatura infantil es mucho más complicada que la de adultos pero que la buena literatura infantil no es solo para niños, o tal vez es que (y aunque no lo parezca) sigo siendo una niña de taitantísimos años.
Un beso zorro de la madriguera.

Zorro dijo...

Muy buenas compañera,

Pues sí, como dijiste en clase, escribir para niños exige un extra; no sólo el saber escribir, si no el saber transmitir a los pequeños, pues no tienen un vocabulario igual.

De este tipo me quedé impresionado por el modo en que termina sus cuentos, y por supuesto, el componente fantástico que hay siempre. Los diálogos y sus personajes, tan complejos pero a la vez tan sencillos de entender. Sin duda alguna un gran escritor.

Ya me he leído tus comentarios. Muchísimas gracias por pasarte a leerlos, y me alegra que te hayan divertido. Pero por la clase del sábado ya te harías una idea de con qué género escribo más cómodo

Besos