
Ayer domingo media España se emocionó, empezando por nuestros "amados" comentaristas forofos de Telecinco y acabando por el más ignorante de la materia. Lewis Hamilton había abandonado la carrera, y Fernando Alonso había quedado en segundo lugar, logrando superar el primer match ball del británico.
Lo deportivo quedó marcado con el regusto de haber visto una gran carrera de fórmula 1 (para mi gusto la mejor de toda esta temporada), repleta de adelantamientos, la mayoría de ellos agresivos y con gran riesgo, y con la emoción de llegar a la última carrera con tres pilotos aspirantes a ganar el mundial de pilotos: Fernando Alonso, Lewis Hamilton y Kimi Raikonen.
Lamentablemente nos ha tocado vivir una temporada bastante sucia, en cuanto a rumores verbeneros, declaraciones explosivas, acusaciones impropias, cacicadas desde el cielo, y postulaciones poco más que venenosas. La Fórmula 1 tiene un pringue de color rosa, del cual no se va a poder despegar en un tiempo, y que impide ver las cosas con objetividad y con la seriedad que este mundo se ha ganado durante décadas.
Un día nos despertamos conque Hamilton insulta a Fernando Alonso. Al día siguiente es el jefe de equipo, Ron Dennis, el que se desahoga. Y al siguiente un ex-piloto que ni pincha ni corta en todo aquello. Y al cabo de semanas y semanas han pasado por los periódicos declaraciones de todos, incluidos mecánicos, forofos, antiguas amantes, incluso del que se encarga de mover la bandera a cuadros. En mi opinión, lamentable.
Cierto es que en McLarén se respira, cada vez más, un ambiente de tensión entre pilotos y escudería. Cierto es que la sanción de pérdida de puntos para la escudería anglo-alemana ha hecho mucho daño. Cierto es que tener dos pilotos con gran talento crea problemas a largo plazo. Pero lo que no se puede es llenar los periódicos con declaraciones y entrevistas tuertas a los implicados, como si de un programucho de cotilleos se tratara. Sólo falta ver a la Karmele comentando que Alonso escupe en la sopa de Ron Dennis, y que la semana que viene va a sacr una exclusiva con la hermana de Hamilton (si la tuviese).
Espero, deseo, y quiero que el "circo de la fórmula 1" se limpie de panfletos amarillentos y sucios, y que si se habla sea para agrandar este mundo, del que muchos disfrutamos.
Por cierto, dado el nivel de excitación que ha provocado Lewis Hamilton, su padre, el hermano en silla de ruedas, Lobato, Ron Denis, Alonso, su novia, la novia de Briatore (para no estar excitado con ésta), PM Flower, y un largo etcétera, os dejo un interesante enlace, en el que podréis poner a prueba la fuerza de vuestro chut, pateando el culo a un Hamilton disfrazada de señora mayor.
Disfrutadlo: Patead a Luisito