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09 enero 2007

Una cuesta muy empinada




Se acabó la Navidad; este entrañable momento llega cuando la primera histérica o histérico de España pisa el suelo del Corte Inglés, arremetiendo contra todo aquel producto que tenga a la vista. Los buitres carroñeros se avalanzan sobre la ropa, como si sólo ese día hubiera rebajas y ya nunca más volvieran a suceder. Otro síntoma de fin de Navidades es que se te hace raro aparecer por la mañana en la oficina. Alguno con el despiste llegaría con la almohada y el tazón de colacao; otros simplemente se golpearían insistentemente contra la pared del ascensor, intentando despertar de aquella pesadilla antes de recibir el primer marrón del año por parte del jefe.

Y tras la dulce Navidad toca bajar los polvorones frente a una cuesta empinada de gastos, más gastos, y seguramente algún que otro gasto inesperado. Los que no han recibido la suficiente penalización deudora se autoflagelan en las antes citadas rebajas, pulverizando las tarjetas de crédito. Que tenemos 6 pares de pantalones, compremos otro más, que está más barato. Que no nos gusta la música celta, a comprar CD's a ver si llega la inspiración. Y si te sobra dinero, tranquilo, que la Guardia Civil sigue rebañando a ver si consiguen una jugosa paga extra.

Todo esto no es más que otra falsa máscara ante una realidad que negamos cuando nos peleamos por una camiseta a 5 euros, o cuando compramos y derrochamos dinero durante las fiestas; la pobreza. Porque a pesar de tener, de poseer, de codiciar, nos seguimos quejando por nuestras deudas, cuando otros matarían por tener gastos, porque eso significaría que podrían comprar alimentos, un techo, o una buena formación que les garantice una vida próspera y tranquila.

Y ése es mi resumen, el teatrillo de la Navidad vuelve a pasar de puntillas ante tantos millones de personas que sobreviven día a día, aspirando a poder disfrutar lo que a nosotros nos sobra.

08 enero 2007

La Comunidad del Choped: Séptima Parte




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- Trukhin, amigo mío, ¿dónde viajarías si una estrella te invitase a soñar? - dijo balbuceando el Cura Chapapiedra mientras sujetaba tembloroso la petaca.
- Ni idea, pero seguramente acabaría en una taberna, emborrachándome, flirteando con descaro, y esperando ansioso a que entraran por la puerta una expedición de pútridos orcos - contestó baboso el enano mientras se deleitaba con uno de los pezones del clérigo.

Quizá estos dos personajes eran los más serenos del grupo. Llevaban varios días perdidos en el desierto, y por sus caras algo decía que acabarían sodomizándose entre ellos de forma lujuriosa. Ya habían perdido el norte, el juicio, y a la gran mayoría de escorpiones de la zona, los cuales estaban en el umbral de la extinción. Josemmha se había dejado barba, Aitor Menta se hizo incondicional del atleti, Tomás Turbado la manicura, y Lord Ucados se dedicó a contar batallitas de antaño. Trompetín intentaba encontrar cosas, pero generalmente acababa frotándose con cualquier piedra que se le cruzase en el camino. La situación era penosa, tanto más que un baño de sal junto a Bud Spencer.

Algo se aproximaba lento, silencioso, oscuro, distinto; tras rechazar varias opciones, como una posible invasión de panteras negras, los reyes magos, un buhonero perdido, el Rey Escorpión, o incluso, tras desconsoladas lágrimas por parte del Paladín, la Santa Compaña, decidieron esconderse, o como bien hizo Trukhin, caer borracho perdido al frío suelo.

- Hermano, parece que aquí hay gente - Uno de los desconocidos rompió el silencio.
- Seguro que son bandoleros, o peor aún, una banda de alegres mujeriegos que ante la escasez de féminas en el desierto decidieron dar rienda suelta a sus actos lujuriosos con esta pobre pila de escorpiones muertos - dijo el otro desconocido, el cual rezumaba un olor a narciso recién cortado.
- Sean lo que sean se han dejado tirado aquí al perro - Dijo otro más mientras pateaba insistentemente el bazo de Trukhin - A lo mejor es una rata muerta.
- No, es un enano demasiado bebido - Josemmha, saliendo entre dos rocas.
- Hombre, visto así yo estoy con el forastero, es una rata - Tomás Turbado, que se había camuflado imitando el movimiento de un sauce llorón en días de vendaval.
- ¿Quiénes sóis? - dijo tímidamente uno de los misteriosos personajes - No tenemos dinero para darles, pero si no nos matan podemos darles pan y vino fresco.
- ¡Hip! Sólo podréis dar pan fresco, porque de vino creo que no queda ya nada en el carromato, ¡hip! - contestó el cura Chapapiedra mientras zigzagueaba ebrio.
- ¿Carromato? Hermano, nosotros no tenemos carromato
- Encontré uno casualmente - se apresuró a decir Trompetín Nabo Azul.
- ¿Sois aventureros? - preguntó el que parecía el líder, el del tufo a narciso recién cortado.
- Eso somos amigos, a pesar de nuestra apariencia - contestó solemne Lord Ucados.
- Oh, nuestro Zumo Sacerdote Pichafiel vaticinó este encuentro con vosotros. Llevamos tres días vagando por el desierto, más allá de nuestro hogar, buscándoos. Os necesitamos.

Aquellos desconocidos se presentaron rápidamente; formaban parte de La Petakita, una aldea más allá de los límites de la Explanada de las Momias. Hablaban de forma tranquila, tanto que Tomás Turbado necesitó tres reanimaciones cardiacas. Parecían personas afables y simpáticas, tímidas, y tras ver cómo Aitor Menta quemaba accidentalmente el carromato, fácilmente impresionables.

- Nuestra amada tierra está siendo asaltada y atacada por extrañas criaturas, y nosotros no somos un pueblo bélico, por lo que necesitábamos la ayuda de unos aventureros.
- ¿Y cómo sabíais que estábamos aquí? Ni siquiera nosotros sabíamos dónde estábamos - dijo Lord Ucados.
- Nuestro Zumo Sacerdote es un gran adivinador; consultó sus chapitas de Sin-chan y éstas le dijeron que ya era hora de dejar los juegos infantiles, y que siete iluminados nos devolverían la paz en nuestro pueblo.
- Está bien amigo, os ayudaremos - dijo Josemmha - Tenemos otra misión pendiente, pero vuestra causa parece justa.
- Siempre y cuando haya vino de sobra - Concluyó la frase del explorador Chapapiedra.
- ¿Se aceptan animales? - Aitor Menta señalando a un alcoholizado Trukhin, que roncaba estruendosamente.
- ¿Y pirómanos? - dijo sarcástico Tomás Turbado.
- Sí, si no nos queman nuestras barbas. Sóis todos bienvenidos, ya seais alcohólicos, pirómanos, zoofílicos o simplemente unos fantoches.

Tal y como nadie de la Comunidad se imaginó La Petakita no era una taberna, ni un prostíbulo, ni tan siquiera unos suburbios barriales donde la gente se pegaba por el mero placer de besar el suelo. Una pradera verde estúpida se extendía desde los límites del desierto hasta la aldea; los pájaros cantaban, las nubes se levantaban. No caían chaparrones, pero algún que otro jilguero graciosín excretó sobre la pupila de Josemmha, cosa digna de bendición según los hermanos viajeros. El pueblo estaba conformado por casas de tejas verdes y paredes azules, y sus habitantes iban vestidos con sugerentes y provocativas vestimentas; cada uno de ellos emanaba una fragancia distinta, que en consonancia con el hedor a infierno de los recién llegados formaba una curiosa combinación.

No tardaron mucho en aclimatarse al pueblo y a su gente, sobre todo al grupo de jóvenes lozanas promiscuas que buscaban sexo de forma desaforada; esto a ojos del populacho era digno de bendición. Realmente en aquel pueblo todo era digno de bendición, incluyendo frotamientos casuales contra las encinas, pues su diosa se lo permitía, siempre y cuando la bendijeran. Sin embargo Lord Ucados desconfiaba de aquel pueblo y de su diosa; tanta permisividad era extraña. Decidió hablar con el hermano del olor a narciso, pues el de olor a lavanda frutal estaba junto con el de olor a kiwi rústico sacando del pozo a trompetín Nabo Azul, que ávido de encontrar cosas decidió buscar petróleo:

- Hermano, ¿se puede orinar en los toneles?
- Sí hermano.
- ¿Eyacular sobre animales de granja?
- Cómo no.
- ¿Escupir sobre los jardines?
- Por supuesto.
- ¿Cantar en arameo mientras se frota uno el escroto?
- Por favor.
- ¿Pero cómo se llama vuestra diosa que tantas cosas os permite hacer?
- Es la Diosa Libélula Empotrada, protectora de la libre acción - respondió tranquilo el hermano.

Tras un rato debatiendo sobre la diosa, tocamientos impúdicos en los urinarios, cantos regionales, y la siembra y poda de la patata funicular Lord Ucados prefirió irse a meditar fuera de todo aquel ambiente; ahora más que nunca necesitaba la fuerza de su Dios el Gran Choped para vencer tanta tentación. El resto de la Comunidad decidió seguir emborrachándose en la taberna. Al cabo de una hora, un grupo de aldeanos, junto con el Zumo Sacerdote, todos ellos envueltos por un ruido de harmónicas y zambombas desacompadas, irrumpió en el local:

- ¡Vaya! No sabía que los payasos actuaran aquí- dijo Tomás Turbado mientras eruptaba con potencia, llegando a jugar con la melodía ya reinante en el local.
- Saludos y bien hallados aventureros, soy Pichafiel el Zumo Sacerdote de La Petakita. En mi nombre, y en el del resto del pueblo, gracias por haber venido.
- A usted por el alcohol ofrecido compadre - contestó radiante el clérigo Chapapiedra.
- Me alegro que os hayáis acomodado con tanta rapidez a nuestras costumbres, pero aún queda la más importante...
- No me lo diga, ¡una conga con todos los parroquianos! - se anticipó Aitor Menta con los ojos en blanco.
- O una matanza de orcos a la luz de la luna - dijo Trukhin, también con los ojos en blanco.
- Mejor aún, ¡vuestro sacrificio! - contestó con una risa infernal el Zumo Sacerdote.
- Por cierto, acabo de encontrar un gorro de dragqueen, ¿es de alguien? - dijo ausente el gnomo.

Una vez recuperado su casco ornamental, Pichafiel el sacerdote, al igual que el resto de la taberna, comenzó a transformarse en un hombre lagarto de grandes dimensiones. Todo había sido una trampa.

- ¡Qué fácil ha sido engañaros, débiles humanoides! Ahora seréis el primer plato para nuestra diosa Libélula Empotrada - siseó el Zumo Sacerdote - ¡Apresadlos!

En muy pocos segundos la Comunidad del Choped fue rodeada, a pesar de los certeros hachazos de Trukhin, uno de los cuales acabó decapitando al hermano Narciso. Trompetín Nabo Azul encontró una baraja de cartas y consiguió desplumar a varios de sus adversarios, antes de que fueran incinerados por la temblorosa mano de Aitor Menta, el cual sólo quería participar en la partida. El cura Chapapiedra, Tomás Turbado y Josemmha fueron golpeados por ellos mismos debido a las cantidades imposibles de alcohol que habían ingerido.

Débiles, acorralados y borrachos, fueron reducidos y conducidos a una frías mazmorras. Todos habían sido derrotados,... ¿todos? Aún quedaba uno de ellos, que estaba buscando la ayuda de su dios, Lord Ucados.

- ¡Buscad al que queda de ellos y traedlo! - Se oía más allá de la oscura mazmorra.

01 enero 2007

Un año más




Pues ya estamos en el 2007, ¡Feliz año nuevo a todos! Terminó el 2006, y ahora empieza una etapa llena de retos: propósitos para el nuevo año, la cuesta de enero, la vuelta al trabajo y a las clases, dietas de adelgazamiento, y otras sorpresas.

Tras una Nochevieja en la que más de la mitad del país demuestra nuestra etiqueta internacional de alegres bebedores y dicharacheros crápulas el día 1 de Enero no es sino un día desapercibido; es el día de las siestas de pijama y orinal, como dijo Camilo José Cela, de los dolores de cabeza, de las comidas con las sobras de la cena del día anterior.

¿Cuáles son vuestros propósitos? Dejar de fumar, intentar de una vez por todas dominar el mundo, hacerse rico/famoso/vago, comprase un coche nuevo, y las que son más risueñas y entrañables: ser mejor persona, no ser tan gruñón, estudiar más,... Los míos son claros, y confío plenamente en cumplirlos. Uno de mis desafíos para este 2007 es seguir con la Madriguera del Zorro, escribiendo más y mejor, o al menos intentarlo.

A todos, os deseo lo mejor para este año, que todos vuestras metas se cumplan y que el año que viene podamos estar aquí para felicitar el 2008, pues con salud todo vale.

21 diciembre 2006

Zorro les desea, y que tengan felices fiestas





Si el Rey felicita, si felicitan las niñatas de Freixenet, si felicitamos todos por e-mail, si felicita hasta aquel tipo que en el trabajo sólo habla para pasarte marrones de última hora, el Zorro, desde la madriguera, no podía faltar a la cita.

Y es que se nos acaba el año señores; ahora es el momento de la pandereta, la zambomba (bueno, los pajilleros de postín verán a esto pura rutina), los mazapanes en exceso, los langostinos, las velas olor "sacristía sin reformar", y demás procedimientos y eventos que nos hacer recordar que no estamos solos, que también existe el Corte Inglés entre otros.

Romperé mi pacto sagrado "anti-feliticar las celebraciones cristianas" y os deseo a todos una misa del Gallo sensacional, previo atraco al pavo relleno y la sidra El Gaitero. También espero que el 25 cuando os despierten vuestra madre o familiar que se precie no lo confundais con el puertas del garito que os echó pocas horas atrás. No puedo dejarme atrás las tan logradas y siempre necesarias bromitas del 28 de diciembre; espero que os exploten muchos cigarritos en la cara, que no insultéis demasiado al policía que os pone una multa, creyendoos que era una broma. Como no, mis mejores deseos etílicos en la cena, uvas, y posterior fiesta de Nochevieja, en la que traje, corbata y cubata quedan afirmados como malos compañeros de borachera. Y que el día 1 de enero las iglesias se llenen con algo más que abuelas; incluso desearía que reconozcáis de una vez que ese día existe en la realidad. Por último, feliz día de reyes y cuesta de enero, que para algunos se prolonga de modo indefinido.

Y nada más amiguitos, yo seguiré el año que viene con el blog, para desgracia de muchos, con más chorradas, con más crítica de dardos, con más homenajes y más noticias. Sólo espero devolveros la fideladidad con la que muchas y muchos de vosotros me visitáis casi todos los días, esperando que haya publicado algo nuevo.


¡¡Felices Fiestas y Feliz 2007, y espero que todo lo que deseéis y planifiquéis salga como esperabais!! Lord Ucados, Bud Spencer, Tomás Turbado y más y nuevos amiguitos os esperan con nuevas y mejores chorradas, así que cuidado con el coche, los cubatas de garrafón, los amasijos de personas allá donde vayas,...

Se os quiere,
Pablo

20 diciembre 2006

Dardos: Vuelta a las andadas




Última partida oficial del 2006 de Tres Cuartos de lo Quinto; todos al Templo a expiar nuestros pecados, y de paso cerrar el año con una victoria. ¡Qué mejor manera de ganar que con un 7-2! Volvemos a las andadas, pero seguimos añorando una partida de 9-0. Los rivales, intentaron aguantar el tipo con partidas muy buenas y otras muchas muy malas; tuvieron una partida brillante, pero fue tan sólo un destello. Nosotros, con más frío que oficio, llegamos con la tranquilidad que da ir invatidos hasta el momento, y sin llegar a jugar una gran partida al principio nos impusimos con autoridad.

Todo comenzó con Luis y Alberto de pareja; sin un juego definido, con muchos errores, y casi con los dientes la pareja logró cerrar y dar el 0-1 a nuestro favor. Tras ellos jugamos Miguel y yo, left-handed power again reunidos entorno a un destino, que no fue otro que el de la victoria, cerrando la partida de forma correcta, y eso que costó al principio, pero ambos reaccionamos bien, cierre de diana-triple 20 incluido, estableciendo el 0-2. Los siguientes en jugar eran Luis y Miguel de nuevo, una pareja que sin llegar a desplegar un juego muy vistoso supieron cerrar sin malgastar muchas lágrimas de sufrimiento; quizá la mala puntería les privó de medias más altas en esta ronda, aún cumpliendo el objetivo de lograr el 0-3. Templo se secaba el sudor; sabía que iba a costar.

El rival no lanzaba mal los dardos, o quizá es que estaban nerviosos; no lo sé. pero en la cuarta ronda hubo una demostración de poderío, un toque de aviso a nuestra tranquilidad, pues hasta aquí habíamos ganado sin despeinarnos demasiado. Uno de ellos ganó la cuarta ronda, con Alberto y conmigo de pareja, a pesar de que luchamos dardo a dardo y yo estuve apunto de alcanzarle. Tras ganar de forma brillante Templo se adjudicaba el primer tanto, 1-3. La quinta ronda tenía que servir para enseñar los colmillos al rival, para que vieran que hasta el momento jugamos relajados; y así fue, Luis y yo ganamos, en sexta ronda, jugando de forma segura, rotunda, consiguiendo el 1-4. Y ya que estábamos calientes, teníamos que asegurar el partido por la vía rápida; de ello se encargaron Miguel y Alberto, adjudicando a nuestro equipo el 1-5, con una partida bien planteada, segura y con grandes aciertos de Miguel, que cerró la partida.


Faltaban 3 rondas para acabar, y de nuevo los left-handed power boys, Miguel y yo, plantados frente a la diana para seguir aumentando la distancia. A pesar de un juego seguro, con algo de mala suerte, por nuestra parte, el rival, que desde que ganó la anterior ronda estaba en reposo, se puso el cargador de batería lleno y nos ganó, consiguiendo un 2-5, que les supo a gloria; nosotros empezábamos a olernos el final de la historia. Salió un lesionado Luis por Álvaro, que ayer era banquillo; éste y Alberto jugaron la penúltima ronda, con un Álvaro en despliegue, tirando muy seguro y muy fuerte bajo la diana. De forma muy clara, en sexta ronda y con dos hat-tricks (me empataba en el partido a hat-tricks) el capitán cerró y consiguió el 2-6. Nos íbamos a la última ronda.

En la ronda nueve las parejas eran claras: por un lado, left-handed power boys, por otro Álvaro y Alberto. Si dos del equipo pueden hacer una gran partida, cuatro, cuando se lo proponen, pueden arrasar, si el rival los deja arrasar, claro está. Y así fue, ganamos 2-7 al final, con una última partida de trabajo en equipo en la que los cuatros jugamos de forma sobresaliente.


Y ahora las tan amadas notas, siempre en riguroso orden de aparición:

- Luis Alejandro: no fue su mejor noche, y a pesar de ello logró cerrar dos partidas. De todos modos jugó con su hombro lesionado, con bastante irregularidad, y eso la diana no lo perdona. Al final tuvo que ser sustituido. Esperemos que el mágico colombiano retorne de sus cenizas con el 2007. Mi nota: 6.

- Alberto: estuvo flojo en algunas partidas, y tras el estirón de juego que vino haciendo se notó mucho más. Volvió a vicios pasados de tirar con inseguridad, y a medida de que pasaban las rondas no se recuperaba. Jugó una partida decente, y destacar su última partida, en la que estuvo crucial y participo en la bajada masiva de marcadores. Mi nota: 6.

- Yo: suelo ser bastante crítico con mis intervenciones, me cabreo con el mínimo error, pero en la partida de ayer, y perdonad mi soberbia, no me puedo reprochar nada; creo que ésa fue de largo la mejor partida de 501 que he disputado. Me gusté en todo momento sobre la máquina, y a pesar d ela mala suerte casi todos mis dardos se quedaban, si no en la diana, cerca de la misma. Jugué seguro y con ganas, cerrando 3 rondas y haciendo 2 hat-tricks. Mi nota: 10 y me llevo el MVP.

- Miguel David: De Miguel podríamos empezar a hablar tras su segunda partida; las dos primeras fueron no muy buenas. Pecó de inseguridad y sus tiradas, debido a ello, muchas veces se quedabn rondando el centro. Luego ganó una partida, con muy buena media, y ya fue entrando en calor, culminando en una genial última partida. De todos modos él sabe que puede dar mucho más, demostrar de qué palo estamos hechos los zurdos. Mi nota: 7.

- Álvaro: anoche le tocó el banquillo, y quizá por ello no pudimos disfrutar de su juego, que en las dos partidas que jugó, fue capaz de demostrar. Genial media en la primera partida, y en la segunda (la última ronda) aunque tuvo malas tiradas rindió a un nivel superior. En algunas tiradas, de todas formas, quizá por estar frío aún, tuvo mala suerte y no pudo hacerse mejor media. Mi nota: 9.


Y hasta aquí el 2006 dardístico, espero desde la Madriguera poder seguir haciendo estas crónicas que disfrutamos todos. El siguiente rival, los Despreciables, supondrá nuestro match point definitivo; si les ganamos casi tenemos adjudicado el Trofeo de Camepones, el cual queremos luchar hasta el final. Se avecina un partido exquisito, y jugando en casa.

Saludos, y que la fuerza del hat-trick os acompañe.

17 diciembre 2006

El rey de las hostias enlatadas




Era un delito, y faltaba a mi sentido de la cordura (el cual muchos dudamos su existencia, yo el primero) si en mi blog no aparecía este simpático, gruñón, barbudo y entrañable amigo, Bud Spencer. El lunes llegué a casa, y miré mi estuche de películas. Allí estaba, "Le llamaban Trinidad" una película de Bud Spencer y Terence Hill, ambientada en el Salvaje Oeste; toda una obra maestra para aquellos que admiramos esas películas de ostias enlatadas. En la película hay golpes, tortazos con la mano abierta, frases "perdona vidas", y una magia que me embrujó durante mucho tiempo.

No es un tipo musculoso, ni atractivo, y mucho menos agradable, pero esa barba de "cazador de osos a guantazos", sus miradas perdidas, sus tortazos con la mano abierta, sus puñetazos en la cabeza, sus frases que pasarán a la historia son su seña de identidad. Mucha gente no entiende como a mis 24 años aún admiro y sigo viendo estas películas, pero menos entiendo yo cómo no le han dado un Oscar a este Señor, a este héroe de película de sobremesa.

Terence Hill y Bud conformaban la pareja ideal; juntos han hecho de vaqueros, de policías, de matones, de cuidadores de animales, de mecánicos, incluso de ligones empedernidos (qué grande la película en la que Bud aparece con traje a cuadros rojos y corbata verde pistacho radiactivo, con un ramillete de flores). Bud es un camaleón, se embute en su rol, el de mamporrero de matones y chulos; muchos cráneos han pasado bajo el puño del amigo barbudo.

Bud, desde la madriguera, y con todos los respetos del gran Chuck Norris, mis más sincero y cálido aplauso por tantos buenos momentos que me has hecho pasar. Eres el rey de la galleta enlatada, y siempre quedarás en el recuerdo.

13 diciembre 2006

Dardos: Suma y sigue





Otra nueva victoria; ése es el resumen del que ayer propios y extraños sacaron como conclusión en el Sahara, tras un derroche colectivo de 3/4 de lo Quinto, que nuevamente exprimió todo su potencial. Ayer ganamos, pero, sorpréndanse, 8-1, NO 7-2, como venía siendo en las otras seis partidas anteriores; incluso llegamos a tener un 7-0 en nuestro favor. La sensación general fue muy satisfactoria, mirando ya al Campeonato Nacional de Almería, al cual deberíamos asistir a no ser que una coalición de ridículas casualidades nos apartara de ello.

El rival, Totems 3, a priori no entrañaba gran misterio, aunque uno de sus jugadores provocaba en nosotros cierto resquemor, que rápidamente aliviamos a base de rondas ganadas.


La partida la comenzó un dueto clásico, Luis Alejandro y Álvaro; los dos jugaron de forma impecable, con clase, y el amigo Álvaro se endosó la primera ronda tras una partida sobresaliente; era el 1-0 a nuestro favor. La siguiente ronda la jugaron Miguel David y Alberto, demostrándose que cuando un equipo está arriba en la clasificación es gracias al bloque que lo conforma; 2-0, y excelente partida de Tito. No hay dos sin tres, es lo que Miguel David y Álvaro certificaron en la siguiente partida, anotando el 3-0 en el marcador, y jugando ambos a un nivel superior, disputándose una partida sin más color que el negro de nuestros polos. Cuando todo el bar creía que el despliegue técnico de este equipo iba a mermar, Alberto y Luis Alejandro cogieron sus dardos y con templanza, con seguridad, con mala leche, ganaron, y dejaron la partida casi sentenciada; 4-0, y el personal empezaba a pedirnos que les dejáramos ganar al contrario alguna partida.

La doble A, Alberto y Álvaro, jugaron juntos la quinta partida, y de nuevo otra exhibición de dardos y buen juego, cerrando Alberto de forma un pelín llorona, pero sin dejar de marcar un buen registro de media; ganamos las cinco primeras partidas, y ya matemáticamente habías ganado; 5-0, y el Totems 3 desaparecido. La sexta ronda emparajeba a Luis Alejandro y a Miguel David, ambos jugándose el banquillo; Miguel flojeó, y el muchacho colombiano sacó un repertorio de excelente juego, marcando una media exquisita, e imponiendo el 6-0 de forma impecable. De nuevo Luis Alejandro, junto con Álvaro, jugaron la séptima partida, ya con claras insinuaciones del público acerca de que nos dejásemos ganar alguna ronda; y nosotros queríamos ganar todas las partidas. Estos dos ganaron, plantaron el 7-0 y de nuevo demostraron cómo se baila en el Sahara.

Tras un buen rato ameno, me tocó salir dle banquillo sustituyendo a Miguel David, que a pesar de haber tenido buenas partidas su media le delataba como banquillo. "No me jodas Alberto" y yo jugamos la ronda ocho, una ronda que confiábamos ganar; no fue así, jugamos ramplones, y a pesar de intentar espavilar al final, ellos se hicieron con el tanto del honor, estableciendo en el luminoso un 7-1 que festejaron con bastante alegría.

Llegó la ronda final, y planeaban los fantasmas del 7-2 sobre la pista de juego. La última ronda la jugábamos en una pareja Álvaro/Luis, y en la otra Alberto/Yo; grandes tiradas de Álvaro y Luis, que lograron cerrar de forma merecida. Alberto y yo, estábamos ya con el chip cambiado. Al final, resultado sorpresa, 8-1, y palmas entre los asistentes al encuentro; un apretón de manos al adversario, que a pesar de perder supieron ser buenos rivales y tener muy buen rollo.


Hora de las notas, en riguroso orden de aparición:

Álvaro: se le echaba en falta una noche mágica como la de ayer. Muy seguro y muy acertado, con mucha calidad, impartió clases sobre el tablero. El resto sólo podíamos aplaudir a unos de los mejores jugadores del barrio con diferencia. Nada que objetar, va derecho al top gun, de nuevo. Mi nota: 10 y el MVP totalmente merecido.

Luis Alejandro: la pólvora de Bogotá expuso un abanico de tiradas increíbles, un hat-trick soberbio, y también otros momentos de irregularidad, algo que siempre acompañla a nuestro amigo. Cuando consiga pulir ese aspecto, sin duda alguna será uno de los mejores, pues técnica, valentía, y experiencia él la tiene. Mi nota: 9.

Alberto: una noche más este caballero de melena semi-descuidada avanzó otro paso más. Con mucha más confianza en sí mismo, con templanza, con tiradas firmes, firmó varias rondas brillantes, que a todos nos hizo saltar de la butaca. Volvió a cerrar dos partidas, y estuvo decisivo en casi todas sus partidas. Al final flojeó, y volvieron las dudas, las cuales le condujeron a la irregularidad. No obstante, reitero lo dicho, vuelve el resurgir de un grande. Mi nota: 9.

Miguel David: mala suerte, ése es el resumen que se puede extraer de su partida. Fui sustituído, en una noche un tanto irregular para él. Hizo dos partidas malas y una bastante notable; a pesar de su concentración no encontró el hueco de la diana. Dicho esto también hay que reseñar que colaboró de forma muy activa en varios cierres de partida. En el aspecto anímico, sigue siendo el referente del equipo, sin dudas. Mi nota: 8.

Yo: salí desde el banquillo, sustituyendo a Miguel. Jugué dos partidas, perdiendo en la primera y ayudando a la victoria, no demasiado, en la última ronda. Tardé bastante en concentrarme con la diana, anduve con el disparo frío, y tampoco pude demostrar mucho. Mi nota: 6.


Y esto es todo, de una noche especial. La próxima semana nos ponemos rumbo al Templo, a intentar buscar de forma matemática el ingreso en Almería; ¡prepárese Bisbal!

10 diciembre 2006

Libros: Lobas de Mar




Nos remontamos al siglo XVII-XVIII, una aventura ambientada por un lado en la europa guerrera, y por otro en el caribe más pirata. Tras cerca de 250 páginas de lectura, terminé este libro de Zoé Valdés, una escritora cubana, con gran talento, con un estilo literario bastante intenso.

El libro gira entorno a dos personajes principales: Ann Bond y Mary Read; dos mujeres, de vidas separadas, pero con un destino en común. Ambas tienen que hacerse pasar por hombres para superar la adversidad de aquella época tan dura. Se conocen en la mar, labránndose ambas como piratas, en un ambiente que les excita y les gusta.

Estas dos mujeres se nos presentan como personas resistentes, valientes, con corazón, sin miedo a nada. La autora del libro en todo momento cubre de descripciones sus vidas, sus personalidades, haciendo que el lector se familiarice rápidamente con ambas, llegando a intuir cómo respiran. El resto de personajes son casi todos varones; están desdibujados, muchos de ellos son traidores, mujeriegos, bandidos, piratas, sucios hombres machistas. Pero también hay hombres buenos, nobles, que curiosamente mueren rápidamente. Puede interpretarse esto como un canto al feminismo más radical, pero yo pienso que no es más que la exaltación al valor y al coraje de la mujer, pues siempre han sido valientes, sobre la prepotencia de muchos hombres.

La redacción que utliza Zoé Valdés abusa en muchos tramos de naturalismo, descripciones demasiados específicas; por ejemplo las luchas. Algunas veces se pierde entre nociones de historia, que no vienen a contexto, llegando a dar sensación de relleno de páginas. No tiene tapujos, y con un grado interesante de sexo y violencia, hace más interesante si cabe su lectura. También hay que destacar que adorna demasiado las frases, abusando muchas veces de epítetos y calificativos; quien se haya leído libros de esta escritora descubrirá que se repite mucho este estilo.

No hay saltos en el tiempo, es una historia lineal por cada uno de los personajes. Pero para solventar el posible aburriemiento de una linealidad constante la autora intercala capítulos de la vida de cada protagonista.

En resumen, un libro intermitente, a ratos aburridos, a ratos entretenido. No llegó a engancharme demasiado su lectura, pero tampoco se me hizo aburrido. Eso sí, si os gustan los libros de piratas y corsarios os lo recomendaría, pues contiene mucha información; ése es un punto fuerte del libro, tiene una base sólida de documentación.

04 diciembre 2006

La Comunidad del Choped: Sexta Parte




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No hay peor enemigo para un aventurero que el aburrimiento; ningún orco al que deshuesar, árbol que incinerar, taberna que vaciar, guardia que masacrar, animal que frotar,... nada de nada. Ésa había sido la tónica general en las tres jornadas de viaje, tras vencer a los temibles nazgul. Tan sólo la fría luna y una llanura desierta conformaban aquel paisaje callado, vacío, silencioso. Estaban atravesando la explanada de las momias, nido de grandes horrores urbanos como Lady Montiel o Mairena la Besucona, que según antiguas leyendas, aún deambulaban por todas la regiones, en busca de fama, o quizá de droga.

La petaca del cura Chapapiedra era el único consuelo al que se aferraban el resto; aquel recipiente pequeño no dejaba de manar un desagradable mejunge con sabor a carajillo pasado de fecha, que a su vez era bastante adictivo. Todos perdían la cabeza poco a poco, salvo Josemmha, que gentilmente preguntaba a los escorpiones dónde se hallaba la aldea más cercana.

- Esos bichos no saben hablar explorador, sólo mirarnos mal - decía Tomás Turbado, mientras cercenaba el aguijón de uno de ellos.
- Son muy majos, muy listos, saben hablar; y un día se levantarán, violarán a nuestras mujeres y destruirán al resto de las razas - Josemmha con los ojos en blanco, mientras reía nerviosamente.
- Y escupen fuego... -añadió el mago.
- Y no venden cerveza... - Trukhin, abrazado a una farola, que casualmente estaba ahí plantada.
- Y lo peor de todo, seguro que nos venderan un día de estos - dijo con voz temblorosa el paladín mientras se encogía como un ovillo.

De pronto, entre la maleza, un extraño berrido llamó la atención del grupo, Aitor Menta, inquieto, fue a mirar, pero demasiado tarde, se anticipó Trompetín:

- Chicos, ¡mirad que he encontrado, una cabra!
- Oh, mierda, los escorpiones están mutando en cabras, nos matarán a todos - Trukhin con las manos en la cabeza
- Sí, soy una cabra, y no, no soy una puta mutación; lástima no podamos decir lo mismo de ti enano - la cabra exhibió su agresividad soltando una espectacular coz a Trompetín Nabo Azul, el cual tuvo que dedicar el resto del día a encontrar sus propios dientes.
- ¿Y cómo te llamas? - Aitor Menta con bastante interés en el animal.
- Imbécil, los animales no tienen nombres; la llamaremos "Sangrosa" - dijo el paladín renegado
- Yo tengo nombre palurdo ennegrecido, lástima no pueda decir lo mismo de tu patetismo, porque a ti te sobra - de sus ojos emanaba fuego -. Por cierto simpático - dirigiéndose al mago, y guiñándole un ojo -, me llamo Abralacabra.
- ¿Estudias? ¿Trabajas? ?De dónde eres? - Aitor Menta, a pico y pala de forma constante.

El resto del grupo se reunió entorno aquel animal parlante. Nadie sabía porqué, pero aquello hablaba. Según les contó la cabra, de bellos ojos y preciosos cuartos traseros, vivía en una granja de la Petaca, estudiaba la manera de fugarse aquel antro, estaba soltera y necesitaba un grupo de personas a las que acompañar, por ejemplo una banda de música con organillo o un grupo de legionarios huérfanos de mascota.

El interés, para nada amistoso, de Tomás Turbado contrastaba con la creciente actitud de Aitor Menta ante aquel animal; empezaron a salir juntos, se intercambiaron móviles, incluso una noche Josemmha les pilló frotándose tras los matorrales. Entre matanza y matanza ambos se guiñaban el ojo cómplice, y no había noche que el mago incendiara la barba de Trukhin para ver lo espectacular que resultaba ver a las pulgas saltar. Era evidente que el mago no veía con malos ojos que se hubiesen perdido en el desierto, pues aquella cabra le marcó en el corazón.

Un día, tres semanas después del encuentro con la cabra, Aitor Menta reunió al grupo:

- Chicos, le he pedido a la cabra que se case conmigo.
- ¡Qué entrañable, qué tierno! - el enano, totalmente emocionado.
- ¿Puedo casaros?¿Puedo?¿Puedo? - El Cura Chapapiedra dando saltos como un loco, haciendo contonear flatulentamente sus masas de grasa, acto que hizo vomitar a gran parte de los escorpiones y alacranes que por ahí pasaban en el momento.
- ¡Cazaré el mejor escorpión que vea y lo asaremos en el banquete! - dijo entusiasta el explorador.
- No hace falta hombre, justamente acabo de encontrar una piara de cerdas en edad de matanza - el gnomo enseñaba orgulloso el corral con granjeros incluidos.
- ¿Cerdas? ¿No hay ninguna soltera? - Tomás Turbado, "turbado".
- Y yo traeré a un par de amigas que no conozco pero seguro seguro viven por esta zona - dijo Lord Ucados frotándose las manos.
- ¿Amigas? ¿Pero cómo son? - vociferó ansioso el clérigo.
- No sé, no las conozco, pero seguro seguro que vienen.
- ¡Espero que no sean tus amigas una pandilla de beatas casposas que desafinan en los cantos de homilía! - expresó Tomás Turbado mientras se tocaba con una de las cerdas que encontró el gnomo.

Pasaron otras dos semanas, y todos estuvieron con los preparativos de la boda. Aitor Menta y Abralacabra estuvieron yendo a seminarios prematrimoniales que impartía entre lingotazo y lingotazo el Cura Chapapiedra; a dicho seminario también acudieron dos parejas de escorpiones, una de coyotes y alguna que otra de víboras, una de las cuales filtreó seriamente con un escorpión, el cual fue reducido a croqueta por el mismísimo clérigo; "aquí se viene a prepararse para el matrimonio, no para ligar".

Trukhin se encargó de la bebida; tras diez días en busca de una taberna decidió llamar a Telebotellón y cargar los costes en la tarjeta del paladín. Lamentablemente tuvo que volverles a llamar varias veces más, pues cada vez que traían la bebida entre él y Chapapiedra acababan con las existencias. Lord Ucados se encargó de quedar con sus dos amigas, las cuales prometieron ir sin falta alguna. Dijeron las féminas que para reconocer al paladín éste fuera vestido de torero-bombero.

Josemmha decidió dar caza al mayor escorpión; tras 3400 fracasos encargó, también con la tarjeta de Lord Ucados, unos cuantos pollos rellenos de calamar y alcachofas. Luego los pintó de negro y les ensartó una flecha, esperando no se notase. Trompetín Nabo Azul corría desnudo por el desierto, dando brincos, y besando piedras, como si no hubiese mañana; al poco tiempo se descubrió que había "encontrado" un fardo de marihuana de unos mexicanos, los cuales, lógicamente, murieron destrozados ante los katanazos de Tomás Turbado.

Y llegó el día de la boda. La ceremonia, que tuvo a Trukhin como dama de los anillos y a Trompetín Nabo Azul como organista, fue muy emotiva. Todos lloraron como magdalenas, salvo Tomás Turbado que con sus gafas negras ocultaba toda emoción. Uno de los invitados de la novia, un koala de lomo afrodisiaco que venía acompañado con una jirafa yunquera de sabor a fanta melón, metió mano impunemente a unas de las cerdas del gnomo; murió de forma inmediata, lógicamente.

Las amigas de Lord Ucados no fueron a la boda, y llegó el banquete; una vez en el mismo, y en mitad de una copla de Conchita Piquer, Tomás Turbado, ebrio se acercó al paladín:

- Oye Lord Ucados, ¿y tus amigas?
- Ahora vienen, espero
- Espero que vengan, o eso o reviento la armadura a la altura de la entrepierna
- ¿Por qué no te vas con una de las cerdas de Trompetín Nabo Azul?
- Están todas pilladas - dijo el antipaladín mientras señalaba al Cura Chapapiedra y a Trukhin , ambos con camisetas hawaianas y corbata en la cabeza, metiendo mano a todas la cerdas.
- ¡Que tiernos los dos juntitos! ¿Os hago una foto con mi cámara nueva, que encontré tirada por ahí? - el gnomo, mientras sujetaba un cubata con la cabeza.
- ¡Hey amigo, ésa es nuestra cámara!

Fue un terrible error. Una coalición de aficionados hermanados del Almería, del Córdoba y del Atlético Canillas, invitados por parte de la novia, es decir, por parte de Aitor Menta por supuesto, se encararon con el gnomo. Llovieron palos, lágrimas, hachazos, puntapiés, chistes groseros, líquidos de origen desconocido, y desolación, mucha desolación. Una vez los aficionados acabaron masacrados siguió la fiesta.

Tomás Turbado seguía esperando a las amigas de Lord Ucados, con más emoción que el paladín si cabía. De pronto se irguió, abofeteó al guarda de seguridad del recinto, se ajustó las gafas de sol oscuras y sacó a bailar a Abralacabra.

- Espero que me cuides al mago, no quedan pirómanos de postín por estos lares.
- Tranquilo, así lo haré. Por cierto, me encanta tu medallón rosa chicle.
- Y a mi tus cuartos traseros,.... digooo tus cuernos,..... digoooo tus ojos - el paladín oscuro no podía más.
- ¿Qué te pasa? ¿Te pongo nervioso?
- Tú, sátanico, que parece que mis amigas no vendrán - dijo Lord Ucados, mientras hablaba con Josemmha acerca de lentejas en época de verano.

De pronto tomás Turbado se paró, y miró fijamente a la cabra; no podía más. Agarró su cuerpo, lo volteó en el aire, y de un terrible mordisco de combate le arrancó parte de su pata trasera derecha; la cabra berreó, pero poco más pudo hacer cuando el paladín renegado entró en frenesí y la descoyuntó de forma violenta. El resto allí presente se quedó pasmado, y de fondo se escuchaba una canción de Gloria Estefan, "Ay qué buena fortuna es tenerte, amor mío".

- ¡Cabrón, ha matado a Abralacabra! - Aitor Menta con sus ojos encendidos.
- Joder, si era una cabra - Tomás Turbado poniendo sentido lógico a todo.
- Si hubiera traido a mis amigas esto no hubiera pasado... - Lord Ucados llorando desconsolado - ¿Te vendo una enciclopedia? La necesitarás en el juicio.
- Abandona las drogaaaaaaaaaaaaas - Poch Kolo a lomos de Trukhin, el cual se masturbaba sobre la tarta.
- Prendedle - exclamó Josemmha mientras sofocaba el incendio en sus ropas - a mí no me prendas mago joder.
- Había entendido mal...

Y de entre los arbustos apareció un nazgul con el plumero lleno de escorpiones, los cuales saludaban a los presentes. Una horda de orcos con tirachinas de batalla amenzaban en la lontananza. También varias ardillas frenopáticas, un par de bucaneros ebrios y buscones de peleas se enfrentaron al paladín renegado. Tomás Turbado pedía auxilio a sus compañeros, pero estos bebían de la petaca del Cura Chapapiedra, el cual con cada erupto convocaba a un monaguillo místico especialista en quemar árboles. Uno de ellos sacó su batiscafo, se atusó el flequillo, espero pacientemente a que el paladín oscuro terminará a base de katanazos y juegos sucios con el resto de enemigos y se encaró con él.

Ondeó violentamente el batiscafo, esquivo el espadazo del paladín renegado, y le golpeó de forma violenta en la cabeza, partiéndosela en dos,... oscuridad, lágrimas, dolor....

- ¡Cabronazooooooo! - Tomás Turbado medio dormido, se movía compulsivamente por el suelo.
- Perdón, se me había caído la armadura encima de tu cabeza solamente - dijo Lord Ucados con sentimiento de culpabilidad.
- ¿Qué ha pasado? ¿Y la cabra? - exclamó con un despertar violento.
- Sí, estas como una cabra, y no, no la calcinó Aitor Menta, aquí sólo hay escorpiones - dijo tranquilo Josemmha.
- ¡Joder, ha sido un sueño! Menos mal.
- Tranquilízate amigo, seguimos igual de perdidos en el desierto.

De pronto un berrido de cabra se escuchó entre los matorrales, rápidamente tomás Turbado golpeó hasta la inconsciencia al gnomo, se incorporó de un salto, desenfundó su katana y dio muerte al animal que detrás berreaba.

- ¿Por qué mataste a la cabra? - dijo compungido el mago, mientras era consolado por Josemmha.
- Porque si no lo hago acabarás casándote con ella, y Trukhin con una de las cerdas de Trompetín, y como el beatito del paladín no traerá a sus amigas pues acabaré matando a la cabra y todos me querrán matar.
- ¿Has bebido del fondo de mi petaca? Mira que dije que no era bueno apurarlo - el Cura Chapapiedra en tono padrazo.

Y así fue como la Comunidad del Choped descubrió la perturbación de Tomás Turbado: soñar estupideces delirantes. Lo celebraron con gran alegría, prometiéndose entre ellos no cometer jamás un acto de zoofilia, menos aún si podía acabar en boda.

03 diciembre 2006

Un país llamado Futuro




Estaba ojeando los periódicos on-line de Internet, cuando una noticia me llamó poderosamente la atención. Ruanda se esfuerza por hacer llegar a sus habitantes la alta tecnología, porque sus colegios reciban el empuje de Internet, y por marcarse Japón como modelo a seguir.

Algún capitalista descerebrado o tierno dictador diría que esto es una payasada supina; que el petróleo y las armas (si son nucleares mejor) dan mayores beneficios. Pues yo estoy con el sistema del gobierno ruandés, al menos con esta idea. Pues qué es más importante para un país que sus habitantes; ellos son/somos el motor de la nación. Ayudar a la pobreza no tiene sentido sin pasos como éste, el de ayudarles a aprender, a saber, a conocer, y a su vez a prosperar.

Yo no comprendo aquellos países que, como Corea del Norte por ejemplo, destinan el 80% de su presupuesto al ministerio de Defensa, a crear ejército y armas de destrucción. De hecho no comprendo por que hay que desperdiciar ese dinero, pudiendo hacer tanto bien en una cosa básica, educación:
"Dale un pescado a una persona y ese día comerá; dale una caña de pescar, enséñale la técnica y comerá todos los días".

Nada más que añadir, aplaudir esta iniciativa y este reto de un país pobre, con una economía reducida, que lo único que quiere es prosperar y crecer, no sin el uso de armamento, y sí gracias a los cerebros.