
Hasta que decidimos colgarla en la pared pasaron muchas horas. Casi toda la madrugada. Saqué del armario el fusil submarino y lo apoyé sobre el marco de la ventana abierta del salón. Apunté hacia la luna unos segundos. El gatillo chascó. La hoja afilada del arpón rasgó la noche, dejando tras de sí un rastro de cuerda. Cuando el gancho se clavó en su objetivo, tiramos de la soga con fuerza. El astro descendió como un globo. La sentí helada entre mis manos; ocupaba lo mismo que un balón de fútbol.
Ya no necesitamos lámparas en casa: su plata ilumina todos los rincones.
5 comentarios:
Que bonito, te ha quedado muy suave, muy tierno. Me gusta :)
Muchas gracias caballero. A ver si les gusta a los del concurso de microrrelatos jajaja
Buen intento y suerte, nunca se sabe.
Un saludo indio
Otro saludo, amigo Jerónimo ^^
Oye, si llegamos juntos algún día a la final semanal prometo acordarme de ti en las votaciones jejejeje.
Un abrazo
Chimo, al final no usaste ninguna de mis ideas... O hiciste una mezcla de todas jajajaja
Cuidese
Publicar un comentario